La conectividad mejora la operación, pero también exige proteger accesos, dispositivos y datos

Las flotillas actuales dependen cada vez más de plataformas de monitoreo, telemetría, cámaras, aplicaciones y dispositivos conectados. Esta tecnología mejora la visibilidad y el control, pero también abre nuevos puntos de exposición digital.
Por eso, la seguridad ya no debe limitarse únicamente al vehículo físico. También es importante proteger los sistemas que almacenan y transmiten información operativa.
Más conectividad, más responsabilidad
Un vehículo conectado puede generar información sobre ubicación, recorridos, eventos operativos y comportamiento de uso.
La National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA) recomienda abordar la ciberseguridad vehicular desde una perspectiva de gestión de riesgos, considerando la protección de los sistemas electrónicos durante todo su ciclo de vida.
Para una empresa, esto implica hacerse una pregunta adicional: no solo quién puede acceder al vehículo, sino quién puede acceder a sus datos y plataformas.
Los riesgos pueden comenzar con acciones simples
Una vulnerabilidad no siempre surge de un ataque sofisticado. También puede originarse en prácticas cotidianas como:
- Contraseñas compartidas.
- Usuarios antiguos que siguen activos.
- Equipos sin actualizaciones.
- Permisos excesivos.
- Dispositivos perdidos con sesiones abiertas.
- Falta de protocolos ante accesos sospechosos.
El Cybersecurity Framework 2.0 del NIST propone gestionar estos riesgos a través de seis funciones: gobernar, identificar, proteger, detectar, responder y recuperar.
Controlar quién accede a la información
No todos los colaboradores necesitan el mismo nivel de acceso.
Una revisión básica debería considerar:
- Qué usuarios tienen acceso a cada plataforma.
- Qué información pueden consultar o modificar.
- Si existen cuentas que ya no deberían estar activas.
- Cómo se administran las contraseñas.
- Qué ocurre cuando una persona cambia de puesto o deja la empresa.
Reducir accesos innecesarios también ayuda a reducir riesgos.
Actualizar también es proteger
De la misma forma que un vehículo requiere mantenimiento, los sistemas digitales también necesitan revisiones.
Aplicaciones, dispositivos y software pueden recibir actualizaciones que corrigen vulnerabilidades o mejoran la seguridad.
La NHTSA incluye las actualizaciones seguras de software entre los aspectos relevantes de la ciberseguridad vehicular moderna.
Prepararse antes de un incidente
La prevención es importante, pero también lo es saber qué hacer si ocurre un problema.
Una empresa debería tener definido:
- Quién recibe el reporte.
- Qué accesos pueden bloquearse.
- Qué dispositivos deben revisarse.
- Cómo recuperar la operación.
- Qué acciones deben tomarse para evitar que el incidente se repita.
La UNECE también ha incorporado la ciberseguridad dentro de sus regulaciones sobre vehículos conectados, reflejando una tendencia internacional hacia una gestión más estructurada de estos riesgos.
Una seguridad más completa
Directed integra soluciones de gestión de flotillas, telemetría, monitoreo y seguridad vehicular que permiten incrementar la visibilidad de la operación.
A medida que crece esa conectividad, también debe fortalecerse la forma en que las empresas administran usuarios, dispositivos y datos.
La tecnología puede mejorar significativamente el control de una flotilla, pero su verdadero valor depende también de la capacidad de la organización para utilizarla de manera segura.
Fuentes de referencia
- National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA)
- National Institute of Standards and Technology (NIST)
- United Nations Economic Commission for Europe (UNECE)


