Peso, distribución y sujeción influyen directamente en una operación segura.

La seguridad de una unidad no comienza cuando entra a carretera. Empieza desde el momento en que se prepara para salir.
Aunque los responsables de flotillas suelen prestar especial atención a frenos, neumáticos, mantenimiento, conducción y rutas, existe otro factor que puede modificar el comportamiento del vehículo: la forma en que está distribuida y asegurada la carga.
Una mercancía mal colocada, espacios sin asegurar o elementos capaces de desplazarse durante el trayecto pueden aumentar los riesgos de la operación. Por ello, la gestión de carga debe formar parte de los procesos de seguridad de flotillas y no considerarse únicamente una responsabilidad del área de almacén.
No se trata únicamente de cuánto pesa
El peso es una variable fundamental en el autotransporte, pero no es la única.
En México, la NOM-012-SCT-2-2017 establece especificaciones relacionadas con el peso y dimensiones máximas de los vehículos de autotransporte que circulan por vías federales. La norma se encuentra vigente y forma parte del marco diseñado para proteger tanto la infraestructura carretera como la seguridad de sus usuarios.
Sin embargo, dos vehículos con una carga de peso similar pueden comportarse de manera diferente dependiendo de cómo esté distribuida.
Concentrar demasiado peso en determinadas zonas, elevar innecesariamente el centro de gravedad o dejar mercancía con posibilidad de movimiento puede afectar la estabilidad durante frenados, curvas o maniobras repentinas.
Por eso, conocer el peso total debe complementarse con una correcta distribución.
Una carga que se mueve cambia el riesgo
Durante un trayecto, la mercancía está sometida a movimientos longitudinales y laterales provocados por aceleraciones, frenados y cambios de dirección.
Las reglas de sujeción de carga de la Federal Motor Carrier Safety Administration establecen que la mercancía debe estar inmovilizada o asegurada mediante estructuras, elementos de bloqueo, amarres u otros sistemas adecuados para evitar desplazamientos o caídas durante el transporte.
El principio es sencillo: aquello que parece estable mientras la unidad está estacionada no necesariamente permanecerá igual cuando el vehículo comience a moverse.
Por ejemplo, varias cajas colocadas en una plataforma pueden mantenerse aparentemente firmes en reposo. Pero una frenada repentina puede ejercer fuerzas suficientes para desplazar el conjunto si existen espacios libres o una sujeción insuficiente.
En una flotilla, estas condiciones deben revisarse antes de cada salida y también cuando la carga cambia durante una ruta con múltiples entregas.
Sujetar correctamente requiere un método
Colocar más cinchos o apretar con mayor fuerza no necesariamente representa una mejor sujeción.
El código internacional desarrollado por IMO, ILO y UNECE para unidades de transporte de carga recomienda combinar métodos como bloqueo, amarre y eliminación de espacios libres, además de distribuir adecuadamente las fuerzas sobre la estructura y asegurar individualmente determinados elementos cuando sea necesario.
Esto convierte a la preparación de carga en un proceso que debe estandarizarse.
Antes de una salida puede ser útil revisar puntos como:
- Condición de los elementos de sujeción.
- Espacios donde la mercancía pueda desplazarse.
- Distribución general del peso.
- Cierres de puertas o compartimentos.
- Elementos capaces de rodar o inclinarse.
- Cambios realizados después de una entrega parcial.
Una inspección de pocos minutos puede detectar condiciones que serían mucho más difíciles de corregir una vez iniciada la ruta.
De la revisión visual a la evidencia digital
El reto aumenta cuando una empresa opera decenas o cientos de unidades.
No basta con indicar al operador que “revise la carga”. Es necesario crear un proceso verificable: quién revisó, cuándo lo hizo, qué puntos confirmó y qué evidencia quedó registrada.
Herramientas digitales pueden ayudar a estandarizar estas verificaciones.
My Check List de Directed permite configurar procesos de revisión, solicitar fotografías en tiempo real y almacenar evidencia de las inspecciones realizadas. Esto permite que cada empresa adapte el procedimiento a sus necesidades y genere registros antes de autorizar la salida de una unidad.
El monitoreo de flotillas también puede complementar este proceso durante el recorrido al proporcionar visibilidad de tiempos, movimientos y eventos operativos. La tecnología no sustituye una correcta estiba o sujeción, pero sí puede ayudar a construir procesos más controlados y documentados.
La seguridad en transporte depende de múltiples factores, y la carga es uno de ellos. Mantener el vehículo en buenas condiciones pierde parte de su valor si lo que transporta puede moverse, alterar su estabilidad o generar riesgos durante una maniobra.
Para una gestión de flotillas más segura, conviene incorporar la distribución y sujeción de mercancía dentro de los procedimientos cotidianos de salida. Una operación segura no comienza al encender el vehículo: comienza antes de que la unidad abandone el patio.
Fuentes de referencia
• Secretaría de Economía
• Federal Motor Carrier Safety Administration
• United Nations Economic Commission for Europe


